CRÓNICA DE UN CRUCERO REPUBLICANO


Nuestro compañero Juan Carlos Andreu @JCAndreu nos relata una travesía por su Bilbao natal, una travesía por la ría bilbaína en un CRUCERO REPUBLICANO


La villa de Bilbao, nuestro querido Botxo, luce en todo su esplendor. La afluencia de turismo es masiva y el habitual atractivo de la ciudad se ha visto reforzado por la celebración de la final del Four Champion de baloncesto, además de varios eventos musicales. El cielo está despejado y la temperatura es primaveral. Las orillas de la ría bilbaína, como arteria principal de la villa, están llenas de gentes de paseo, deportistas y visitantes en general.


El buque fletado por Colectivo Republicano se encuentra amarrado en el pantalán y le están dando los últimos toques a la decoración. Las banderas tricolores ocupan tanto las bandas de estribor y babor como la popa del navío. La toldilla está cubierta en su totalidad por los colores republicanos. La hora de zarpar se acerca e Iñaki recibe al pasaje a pie de escala comprobando que tienen el billete en regla.



Cuando el navío suelta amarras y pone proa al norte, el pasaje puede percibir con claridad el perfil de nuestro crucero. Todas las personas disfrutamos del mismo camarote con terraza al mar. Por eso sabemos que este es una nave en la que reina la IGUALDAD. Todas hemos optado por renunciar a ser súbditos, vasallos o cortesanos y queremos ser ciudadanas y ciudadanos libres, por eso en el barco hay un sentimiento de LIBERTAD. A pesar de que muchas no nos conocíamos personalmente, desde el momento del embarque nos sentimos hermanadas por un fervor republicano. Quedó muy clara la FRATERNIDAD. En aquel barco que surcaba las aguas de nuestra ría navegaba la esencia de los valores republicanos.



Nada más comenzar la singladura asistimos a una impagable clase de historia a cargo de Estibaliz Montero. Ella nos fue relatando el día a día de la clase trabajadora que dejaba su vida generando riqueza en las empresas emblemáticas de ambas márgenes de la ría.


Euskalduna, La Naval, Altos Hornos y una gran cantidad de empresas auxiliares desaparecidas con ellas. Estibaliz nos contó la lucha de la clase trabajadora compuesta por personas llegadas de todas las zonas rurales de España, quienes, en muchos casos, habitaban infraviviendas, aquellas chabolas construidas en las laderas de los montes. Nos relató su esfuerzo de adaptación al dejar su trabajo en el campo, donde su único jefe era el sol o la lluvia de los que dependía su futuro, para cambiarlo por el ruido de las fábricas y el sometimiento al control directo de capataces y patrones.



La narración se adaptaba al escenario que teníamos a la vista a cada momento y solo se interrumpía cuando alguna embarcación de recreo se cruzaba con nuestro rumbo. Entonces Estíbaliz cambiaba el relato por un sonoro ¡Gora Republika! La respuesta de los ocupantes de estas embarcaciones era variable y coincidente con el tamaño del barco. Los ocupantes de pequeñas lanchas levantaban el puño como saludo. Por el contrario, aquellos que navegaban en yates o veleros de los que amarran en el elitista Marítimo del Abra, miraban fingiendo una indiferencia que en realidad no sentían.


Estibaliz no nos daba una clase de historia aprendida en los libros de texto; su conocimiento de la materia y su relato demostraba que se trataba de una experiencia directa y un sentimiento personal dotándole de una inmensa credibilidad. Cuando pasamos por debajo del Puente Colgante de Portugalete, y próximos a la desembocadura de la ría, procedimos a una ofrenda floral a todos los republicanos que dieron su vida defendiendo la legalidad democrática: La Libertad.


No demasiado lejos, en el muelle del puerto deportivo, se encontraba amarrada la fragata Méndez Núñez. A pesar de no haber sido bien recibida, celebraba una jornada de puertas abiertas para quien quisiera disfrutar del espectáculo de cómo es por dentro una máquina de matar flotante. Sin lugar a ninguna duda, el oficial de guardia en aquel momento pensó cómo iba a responder al supuesto ataque de aquel barco Republicano que se acercaba peligrosamente.


Durante toda la travesía de regreso la música y las canciones fueron las protagonistas. Ayudados por el cancionero que previamente nos habían suministrado, acompañamos a unos magníficos músicos que, una tras otra, fueron interpretando canciones míticas para nosotros: LA INTERNACIONAL, BELLA CIAO, EN EL POZO MARIA LUISA formaron parte de un extenso repertorio que dio al regreso el toque cantarín y musical característico de nuestro pueblo.


A la hora prevista el crucero amarraba en el pantalán Pio Baroja.

Durante la travesía activistas del colectivo ONGI ETORRI ERREFUXIATUAK solicitaron el apoyo a la campaña Regularización ya mediante la recogida de firmas para sacar adelante una Iniciativa Legislativa Popular que mejore la vigente Ley de Extranjería a favor de los derechos de las personas migradas. Como no podía ser de otra manera, la recogida de firmas fue todo un éxito.


Eskerrik asko Josetxo, Iñaki y Estibaliz por hacernos disfrutar de una jornada inolvidable.

Salud y Republica Federal.

JC Andreu.

108 visualizaciones0 comentarios